Nuestra compañera Daniela Pinacho, asociada en Benow Partners, analiza en elEconomista la sentencia de la Audiencia Nacional que obliga a la Agencia Tributaria a devolver más de 60 millones de euros a Shakira. El fallo va más allá del caso concreto: fija un criterio claro sobre cómo debe probarse la residencia fiscal en España.
¿Qué estaba en juego?
La Agencia Tributaria defendía que Shakira era residente fiscal en España en 2011. La defensa de la artista negaba que se hubiera acreditado una permanencia suficiente o que España fuera el centro de sus intereses económicos. La Audiencia Nacional concluyó que Hacienda no logró demostrar ni la permanencia superior a 183 días ni que España constituyera ese centro de intereses.
El límite de las “ausencias esporádicas”
La sentencia rechaza un mecanismo que la Agencia Tributaria aplica con frecuencia: completar los días de permanencia que faltan por probar recurriendo al concepto de ausencias esporádicas. Este mecanismo sirve para sumar días de estancia cuando el contribuyente viaja, no para suplir la falta de prueba. La Audiencia Nacional lo deja claro: las ausencias esporádicas exigen una justificación rigurosa y no pueden convertirse en una presunción automática.
La prueba corresponde a la Administración
El aporte más relevante de la sentencia no es el resultado económico, sino el recordatorio de un principio básico del sistema tributario: corresponde a la Administración acreditar los hechos que justifican una regularización. Si Hacienda no prueba la residencia, no puede exigir el impuesto.
Por qué importa más allá del caso
La residencia fiscal es una de las cuestiones más disputadas en fiscalidad internacional y no afecta solo a figuras públicas. Cualquier profesional, empresario o directivo con actividad en varios países debe poder acreditar, con pruebas suficientes, dónde tiene realmente el centro de su vida y de sus intereses económicos. La planificación fiscal sin esa capacidad probatoria pierde buena parte de su valor.
Conclusión
La Audiencia Nacional confirma que la residencia fiscal no se presume: se prueba, y esa carga corresponde a la Administración. El caso Shakira deja una lección válida para cualquier contribuyente con actividad internacional, más allá del perfil público de la protagonista.
En Benow acompañamos a nuestros clientes en la acreditación de su residencia fiscal y en la defensa frente a este tipo de regularizaciones, con el rigor técnico que exige un terreno donde la carga de la prueba marca la diferencia.
Lee el análisis completo de Daniela Pinacho en elEconomista: https://www.eleconomista.es/opinion/noticias/13985400/06/26/el-caso-shakira-una-leccion-sobre-residencia-fiscal-y-carga-de-la-prueba.html

